Depresión, alguna salida: creando nuestra propia píldora

En este artículo definiré que es la depresión, lo negativo o peligroso de ella, lo favorable, y una posible cura o solución.

Siempre me ha gustado definir a la depresión como una señal de alarma. Es como un dolor que se hace presente para avisarnos que algo no esta funcionando bien. Algo así como una luz roja que comienza a parpadear cuando el sistema está entrando a una zona de peligro y entonces nos alerta, como la fiebre nos trata de decir que hay una infección en el cuerpo o alguna otra complicación.

Tres ejemplos sencillos para comprender un poco la dinámica de la depresión:

me siento deprimido porque: 1. no me veo bien, 2. no me va bien en el trabajo, 3. tengo problemas con mi pareja.

En el ejemplo 1. No verme bien puede deberse a algún cambio en el esquema corporal (falta o exceso de peso, problemas en la dentadura u otro que se les ocurra). En este caso, factores que tienen que ver con el cuerpo estarían impactando en la persona haciendo que esta se deprima. Podríamos decir que estas condiciones (el peso o la carencia dental), le están provocando un dolor o sufrimiento es su alma (psiquis). Es ahí que la señal de alarma nos indica que deberíamos hacer alguna dieta o ir al dentista.

En el ejemplo 2. en el trabajo no veo posibilidades de progreso por lo que debería hablar con el gerente para ver que es lo que esta planeado para mi carrera en la empresa o que aumento me van a dar. Si las respuestas no son satisfactorias tengo que moverme a buscar el cambio posiblemente en otra empresa y seguir adelante. En el ejemplo 3. donde las dificultades de pareja son las que me deprimen seria una buena alternativa hablar con mi pareja o algún amigo o familiar. Para cualquiera de estas tres situaciones aplicaría hablar con un psicoterapeuta también.

 

Quizás puede sonar raro que la depresión nos traiga algo favorable, pero lo interesante a tener en consideración que de toda situación siempre tenemos un lado positivo. Lo favorable (positivo) de la depresión es que la misma tiene la capacidad de hacernos sentir mal al punto que nos provoca huir de ella y encontrar soluciones que nos permiten salir de ese lugar de manera creativa y productiva. Entonces bajamos de peso, encontramos una pareja, mejora mi situación laboral.

Como contraparte, el lado negativo es cuando la intensidad del dolor aumenta y ocurre que a veces nos tiramos a descansar todo el día sin ganas de “hacer”algo, y se puede convertir en peligroso si aparecen ideas de muerte o suicidio, en cuyo caso no debemos dudar en llamar a un profesional de la salud.

El dolor no se aguanta y se desea terminar con el, es ahí donde exploraremos alternativas distintas para salir del estado de sufrimiento. Esto se transforma en un motivo para que exploremos que es lo que nos esta ocurriendo. En este punto es donde crearemos un plan de acción a nuestra medida, estipulando logros, con una determinada frecuencia y complejidad. Llamemos a estos logros o mini-metas:“goles”(goal). Para alcanzar cada uno de estos deberemos hacer una tarea, esta tarea es lo que llamo píldora, porque al igual que un antibiótico no podemos dejar de tomarla hasta que terminemos el tratamiento, para lograr el resultado final.

La interrupción del plan (o tratamiento antibiótico) podrá traer como consecuencia que las emociones negativas se tornen más fuertes y regresen con mayor intensidad generando un dolor mas fuerte. Llámese sentimientos de culpabilidad, sub valoración de nuestro yo, baja autoestima.

 

(Lo escrito aquí acerca de la depresión es una muy breve y sintética reseña para entender un poco mas de que se trata, mas todo lo vertido en este breve ensayo es necesario consultarlo con un psicoterapeuta).

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